La violencia estalló en la región purépecha tras el asesinato de dos guardias comunales en Santa María Sevina. Grupos de la delincuencia organizada protagonizaron intensos enfrentamientos armados y bloqueos carreteros que sembraron el pánico en Charapan.
Campesinos y transportistas huyeron despavoridos mientras las balas cruzaban por las calles. La población local vivió horas de terror ante la escalada de violencia.
Fuente: Excélsior