El 23 de mayo conmemoramos a San Juan Bautista de Rossi, un santo italiano del siglo XVIII conocido por su dedicación especial a consolar las almas agobiadas por las penas de la vida.

Su intercesión es especialmente invocada por quienes buscan paz interior ante las preocupaciones cotidianas. Los fieles acuden a él cuando sienten que sus problemas los sobrepasan.

Fuente: Excelsior